jueves, 21 de mayo de 2009
Todo comenzó el día de la fiesta, durante toda la mañana estuve en mi casa ayudando a mis padres con sus maletas, no me dí el tiempo de mirar en sus futuros, el mío me asustaba demasiado. Cuando llegamos al instituto para la graduación estuve distraída, sabía que algo iba a suceder pero no podía verlo! Fue desesperante, luego mis padres se fueron, estuve un momento en el porche de mi casa, viendo como se iban, me sentí observada durante todo el tiempo que estuve ahí por lo que decidí entrar, me peine y el resto ya lo sabes fui a tu casa, fuimos a la fiesta, te dejé en la puerta y continué mi camino. Camine tranquilamente por la calle estaba iluminada me sentí segura. Al llegar a la esquina de mi calle un hombre apareció caminando en sentido contrario a mi cuando estaba a unos treinta centímetros sostuvo mi brazo y se abalanzó sobre mi – no grites, no sirve de nada – dijo y supe que era eso lo que estaba pasando por alto – pero es una pena que vaya a matarte, serías tan bonita – dijo y un escalofrío recorrió mi espalda, pero me dio en que pensar, ¿sería? ¿de que estaba hablando? Me condujo hacía los árboles que estaba cerca, traté de soltarme pero era inútil, tenía demasiada fuerza. Sostuvo mis muñecas con una de sus manos y con la otra levantó mi cabeza dejando al descubierto mi cuello, sentí su frío aliento en mi piel – hueles mejor que mi última caza – al escucharlo decir eso pensé que era una especie de mounstro como el de la película “el perfume” – dijo Lindsay y me sonrió. Habíamos visto esa película y la habíamos odiado. Me miró otra vez y continuó su historia – luego de eso sentí sus labios en mi cuello luego abrió su boca y clavó sus dientes en mí. Si tuviera que elegir el momento más doloroso de mi vida humana, sería ese. Sentí como la sangre salía por mi cuello y no me costó darme cuenta de que era realmente mi victimario. De un momento a otro se detuvo y me dejo tirada en el suelo, lo único que pasaba por mi mente era que porque no me mataba de una vez porque me hacía sufrir aun más. Sentía un ardor en mi cuello y comenzaba a subir por mi nuca y bajaba hasta mi hombro. Era lo más horrible que pude haber experimentado en toda mi existencia. Durante un momento que logré abrir mis ojos vi al vampiro que había estado a punto de matarme luchando con alguien más ¿que acaso se peleaban por la comida? No pude mantenerme por mucho rato pendiente de ellos ya que mi cuerpo estaba comenzando a arder. Por un momento pensé que era por el incendio que se había provocado hace menos de un minuto. Traté de abrir mis ojos y logré ver a alguien tomándome en brazos. No fui capaz de ver si nos movíamos, supuse que si ya que en unos minutos nos encontrábamos entrando en una casa. Me dejaron sobre algo, pero el ardor seguía, traté de pedirles que lo detuvieran pero cada vez que trataba de hablar solo podía emitir gritos y sollozos. Así fueron los siguientes 2 días, de a poco pude comenzar a concentrarme en otras cosas aparte del dolor. Escuche un par de conversaciones, sobre mi supuse ya que hablaban de que iban a hacer, debían enseñarme y varias cosas más. Cuando por fin se comenzó a disipar el dolor, pude mover mis dedos, en cosa de unas horas ya era capaz de mover mis extremidades pero no quise hacerlo por miedo a comenzar a gritar. Fui capaz de escuchar sonidos que nunca antes había percibido, no sabía exactamente de donde provenían, hasta pude escuchar autos en movimiento, más tarde me dí cuenta de que nos encontrábamos lejos de una carretera.
Luego de haber salido de mi estado me encontré con tres personas de pie frente a mí, me saludaron con cierta precaución en sus movimientos. Eran Annie y Liam – los hermanos de Rob – y pos supuesto Rob, son muy encantadores ojalá los puedas conocer algún día y bueno el resto ya lo sabes llegué acá y me enteré de mis padres.
Al decir lo último el rostro de Lindsay mostraba el dolor que sentía. Estuve un largo rato en el que no pude emitir sonido, estaba en Shock
– ¿me estás diciendo que eres un vampiro? – Pregunté incrédula, no podía creer lo que acababa de contarme.
– Cris… ¡Cris!... ¡despierta! – Escuché gritar a mi amiga cuando me dí cuenta que estaba en el sofá recostada y Lindsay estaba gritándome
– que…que pasó…oh! Creo que tuve un mal sueño – dije y la cabeza aún me daba vueltas
– no lo creo… te desmayaste en la cocina luego de… de terminar mi historia – Lindsay me miró esperando aún mi reacción
– entonces era cierto… no fue un sueño… Lin por favor dime que no estoy loca y tu acabas de contarme como te convertiste en un Vampiro... - cerré los ojos esperando las respuesta de Lindsay
– no, no estás loca, te desmayaste por eso… creo – y me sonrió, conocía ese gesto, lo hacía cuando trataba de convencerme de que sus visiones realmente eran ciertas
– te creo – dije decidida y mirando fijamente en sus ojos –ahora – color caramelo. Me sorprendió mi reacción, pero creo que haber imaginado todo el tiempo que los Vampiros existían ayudó en algo, pero la vida real era diferente y yo había logrado combinarlas en mi mente.
Absolutamente todo seguía igual para el resto del mundo sólo yo había notado el cambio en mi amiga, mi hermana, mi todo, no tenia sentido seguir ocultándolo ella sabía que nunca la dejaría, al contrario nuestra amistad sería aun más fuerte después de este momento. Me apresuré a abrazarla y supe que estábamos listas para afrontar lo que venía
– Wow… ¿pero es como lo imaginábamos? – Pregunté luego de un momento
– bueno no es todo igual, si existen los vegetarianos – dijo adivinando mis pensamientos – desperté con mis ojos negros, toman el color dependiendo de lo primero con que te alimentes – eso explicaba el color de sus ojos ya que después de todo deberían ser color carmesí.
Sorpresivamente vibró mi móvil en el bolsillo, era otro mensaje, pero esta vez de mi hermana si no apareces en 5 minutos te buscaré Cristine.
– Debo irme, antes de que Emmy se aparezca por aquí – dije a Lindsay poniéndome de pie – te quiero Lin, no importa lo que seas, siempre serás mi mejor amiga –dije y le dí un fuerte abrazo. Se puso rígida bajo mis brazos – lo siento – dije retrocediendo
– no te preocupes, sorprendentemente tengo un autocontrol excepcional – dijo y me guiño un ojo.
– autocontrol o no debo irme – dije dirigiéndome a la puerta
– se supone que estoy muerta y era tu mejor amiga, deberías haber llorado – dijo y me detuve
– buen punto… pero como me harás llorar? – dije esperando tuviera una buena idea
– tengo la idea perfecta – dijo y antes de que pudiera preguntarle ya estaba parada frente a mi con su ejemplar de Luna nueva y su Mp4 en la mano. Me fijé en la pantalla y estaba River flows in you en modo repetir, le lancé una mirada cómplice y saque el móvil de mi bolsillo y escribí: necesito más de 5 minutos prometo estar allá para el almuerzo, sólo necesito unos minutos más. Envié el mensaje a mi hermana y me senté en el sofá. Busqué rápidamente al capitulo “El Final”. Era una forma fácil y rápida de hacerme llorar de verdad
Me sorprendía como las reiteradas veces que había leído Luna nueva, no me hacían llorar menos que veces anteriores, y la música no ayudaba mucho a que mi llanto cesara.
– Suficiente – dije luego de un tiempo, poniéndome en pie y secándome las lágrimas con el dorso de la mano
– vaya, si que fue una buena idea… cualquiera creería que haz estado llorando por horas – dijo Lindsay riendo. Le saqué la lengua y salí por la puerta en dirección a mi casa.





1 comentarios:
GRR me encantó como Lin hiso llorar a Cris xDDD (= ... probaré si funka (= xd un beso enorrrrrme nani .. tk
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