martes, 26 de mayo de 2009

N / A

espero que no se molesten por como pasaron tan rápido las cosas, pero no funcióno bien bajo presión, es posible que recupere la novela que había escrito primero (es lo mismo sólo que me la borraron y no la alcancé a subir, ni guardar T__T) pero ya he avanzado mucho con esta asi que no creo que importe xD ahora ya se viene más lento porque voy en el Capitulo 4 y no subiré tan de una el 3 (: ya me iré trataré de editar todo porque la lei el otro dia en Word y habían muchos errores, ustedes no los notarán, pero yo si 8-) xD y eso suficiente nota xD ahora iré en busca de mi inspiración en Fanfiction.net (lo recomiendo mucho!!) y eso Take Care (:

jueves, 21 de mayo de 2009

Todo comenzó el día de la fiesta, durante toda la mañana estuve en mi casa ayudando a mis padres con sus maletas, no me dí el tiempo de mirar en sus futuros, el mío me asustaba demasiado. Cuando llegamos al instituto para la graduación estuve distraída, sabía que algo iba a suceder pero no podía verlo! Fue desesperante, luego mis padres se fueron, estuve un momento en el porche de mi casa, viendo como se iban, me sentí observada durante todo el tiempo que estuve ahí por lo que decidí entrar, me peine y el resto ya lo sabes fui a tu casa, fuimos a la fiesta, te dejé en la puerta y continué mi camino. Camine tranquilamente por la calle estaba iluminada me sentí segura. Al llegar a la esquina de mi calle un hombre apareció caminando en sentido contrario a mi cuando estaba a unos treinta centímetros sostuvo mi brazo y se abalanzó sobre mi – no grites, no sirve de nada – dijo y supe que era eso lo que estaba pasando por alto – pero es una pena que vaya a matarte, serías tan bonita – dijo y un escalofrío recorrió mi espalda, pero me dio en que pensar, ¿sería? ¿de que estaba hablando? Me condujo hacía los árboles que estaba cerca, traté de soltarme pero era inútil, tenía demasiada fuerza. Sostuvo mis muñecas con una de sus manos y con la otra levantó mi cabeza dejando al descubierto mi cuello, sentí su frío aliento en mi piel – hueles mejor que mi última caza – al escucharlo decir eso pensé que era una especie de mounstro como el de la película “el perfume” – dijo Lindsay y me sonrió. Habíamos visto esa película y la habíamos odiado. Me miró otra vez y continuó su historia – luego de eso sentí sus labios en mi cuello luego abrió su boca y clavó sus dientes en mí. Si tuviera que elegir el momento más doloroso de mi vida humana, sería ese. Sentí como la sangre salía por mi cuello y no me costó darme cuenta de que era realmente mi victimario. De un momento a otro se detuvo y me dejo tirada en el suelo, lo único que pasaba por mi mente era que porque no me mataba de una vez porque me hacía sufrir aun más. Sentía un ardor en mi cuello y comenzaba a subir por mi nuca y bajaba hasta mi hombro. Era lo más horrible que pude haber experimentado en toda mi existencia. Durante un momento que logré abrir mis ojos vi al vampiro que había estado a punto de matarme luchando con alguien más ¿que acaso se peleaban por la comida? No pude mantenerme por mucho rato pendiente de ellos ya que mi cuerpo estaba comenzando a arder. Por un momento pensé que era por el incendio que se había provocado hace menos de un minuto. Traté de abrir mis ojos y logré ver a alguien tomándome en brazos. No fui capaz de ver si nos movíamos, supuse que si ya que en unos minutos nos encontrábamos entrando en una casa. Me dejaron sobre algo, pero el ardor seguía, traté de pedirles que lo detuvieran pero cada vez que trataba de hablar solo podía emitir gritos y sollozos. Así fueron los siguientes 2 días, de a poco pude comenzar a concentrarme en otras cosas aparte del dolor. Escuche un par de conversaciones, sobre mi supuse ya que hablaban de que iban a hacer, debían enseñarme y varias cosas más. Cuando por fin se comenzó a disipar el dolor, pude mover mis dedos, en cosa de unas horas ya era capaz de mover mis extremidades pero no quise hacerlo por miedo a comenzar a gritar. Fui capaz de escuchar sonidos que nunca antes había percibido, no sabía exactamente de donde provenían, hasta pude escuchar autos en movimiento, más tarde me dí cuenta de que nos encontrábamos lejos de una carretera.
Luego de haber salido de mi estado me encontré con tres personas de pie frente a mí, me saludaron con cierta precaución en sus movimientos. Eran Annie y Liam – los hermanos de Rob – y pos supuesto Rob, son muy encantadores ojalá los puedas conocer algún día y bueno el resto ya lo sabes llegué acá y me enteré de mis padres.

Al decir lo último el rostro de Lindsay mostraba el dolor que sentía. Estuve un largo rato en el que no pude emitir sonido, estaba en Shock
– ¿me estás diciendo que eres un vampiro? – Pregunté incrédula, no podía creer lo que acababa de contarme.
– Cris… ¡Cris!... ¡despierta! – Escuché gritar a mi amiga cuando me dí cuenta que estaba en el sofá recostada y Lindsay estaba gritándome
– que…que pasó…oh! Creo que tuve un mal sueño – dije y la cabeza aún me daba vueltas
– no lo creo… te desmayaste en la cocina luego de… de terminar mi historia – Lindsay me miró esperando aún mi reacción
– entonces era cierto… no fue un sueño… Lin por favor dime que no estoy loca y tu acabas de contarme como te convertiste en un Vampiro... - cerré los ojos esperando las respuesta de Lindsay
– no, no estás loca, te desmayaste por eso… creo – y me sonrió, conocía ese gesto, lo hacía cuando trataba de convencerme de que sus visiones realmente eran ciertas
– te creo – dije decidida y mirando fijamente en sus ojos –ahora – color caramelo. Me sorprendió mi reacción, pero creo que haber imaginado todo el tiempo que los Vampiros existían ayudó en algo, pero la vida real era diferente y yo había logrado combinarlas en mi mente.
Absolutamente todo seguía igual para el resto del mundo sólo yo había notado el cambio en mi amiga, mi hermana, mi todo, no tenia sentido seguir ocultándolo ella sabía que nunca la dejaría, al contrario nuestra amistad sería aun más fuerte después de este momento. Me apresuré a abrazarla y supe que estábamos listas para afrontar lo que venía

– Wow… ¿pero es como lo imaginábamos? – Pregunté luego de un momento
– bueno no es todo igual, si existen los vegetarianos – dijo adivinando mis pensamientos – desperté con mis ojos negros, toman el color dependiendo de lo primero con que te alimentes – eso explicaba el color de sus ojos ya que después de todo deberían ser color carmesí.

Sorpresivamente vibró mi móvil en el bolsillo, era otro mensaje, pero esta vez de mi hermana si no apareces en 5 minutos te buscaré Cristine.
– Debo irme, antes de que Emmy se aparezca por aquí – dije a Lindsay poniéndome de pie – te quiero Lin, no importa lo que seas, siempre serás mi mejor amiga –dije y le dí un fuerte abrazo. Se puso rígida bajo mis brazos – lo siento – dije retrocediendo
– no te preocupes, sorprendentemente tengo un autocontrol excepcional – dijo y me guiño un ojo.
– autocontrol o no debo irme – dije dirigiéndome a la puerta
– se supone que estoy muerta y era tu mejor amiga, deberías haber llorado – dijo y me detuve
– buen punto… pero como me harás llorar? – dije esperando tuviera una buena idea
– tengo la idea perfecta – dijo y antes de que pudiera preguntarle ya estaba parada frente a mi con su ejemplar de Luna nueva y su Mp4 en la mano. Me fijé en la pantalla y estaba River flows in you en modo repetir, le lancé una mirada cómplice y saque el móvil de mi bolsillo y escribí: necesito más de 5 minutos prometo estar allá para el almuerzo, sólo necesito unos minutos más. Envié el mensaje a mi hermana y me senté en el sofá. Busqué rápidamente al capitulo “El Final”. Era una forma fácil y rápida de hacerme llorar de verdad

Me sorprendía como las reiteradas veces que había leído Luna nueva, no me hacían llorar menos que veces anteriores, y la música no ayudaba mucho a que mi llanto cesara.
– Suficiente – dije luego de un tiempo, poniéndome en pie y secándome las lágrimas con el dorso de la mano
– vaya, si que fue una buena idea… cualquiera creería que haz estado llorando por horas – dijo Lindsay riendo. Le saqué la lengua y salí por la puerta en dirección a mi casa.

lunes, 18 de mayo de 2009

N / A

debo reconocer que acabo de darme cuenta de que el blog me comió muchas comas y puntitos ( prometo que no fui yo porque hasta pongo puntos y comas demás (: ) no quiero editarlo xD pero en la continuación prometo fijarme para que no se confundan (: y subiré pronto tengo que unir el capitulo 3 con un pedacito y todo listo (; eso VampKisses :***

domingo, 17 de mayo de 2009

N/A: es sólo la primera parte porque no es como para ponerlo todo de una y asi aprovecho para avanzar el 3º capitulo. Disfruten (:


Cuando salí del estado de Shock, subí rápidamente las escaleras y me puse una chaqueta. Busqué un lápiz, un papel y escribí: fui donde Lindsay era urgente, les cuento cuando vuelva. Cris. Tomé el papel y lo puse en un lugar visible, corrí hacia la salida, tomé mis llaves y salí. Hacía mucho frío pero aun así corrí a todo lo que me daban las piernas en dirección a la casa de Lindsay. Cuando por fin llegue me acerqué a la puerta, estaba medio abierta, la empuje despacio y entré. Eché un rápido vistazo al lugar y en el suelo al lado del sofá, vi a Lindsay echa un ovillo, se me hizo un nudo en el estomago al escuchar sus sollozos. Avancé el espacio sobrante con grandes zancadas y me arrodille a su lado, se veía más blanca pero seguro era porque toda la casa estaba a oscuras, la abracé fuertemente, ella rodeo mi cintura con sus brazos y continuó sollozando.

– No debí dejarlos ir, ellos confiaron en mi y yo les fallé, yo debí haberlo sabido – su voz estaba cargada de dolor
– no claro que no, todos sabemos que tus visiones son subjetivas Lin, no debías saberlo, no fue tu culpa y sabes que tus padres pensaban lo mismo – dije y la abracé aun más.

estuvimos un largo rato así. Comenzó a vibrar mi móvil. Había un mensaje de texto: nos enteramos de la noticia, Cris tienes que ser fuerte por favor regresa a casa no te hagas mas daño yendo a casa de Lindsay. Era un mensaje de mi madre, ¿Qué no me hiciera mas daño? Pero si yo debía estar aquí con mi mejor amiga apoyándola, ¿Por qué mi madre me había dicho que volviera?, no presté mucha atención. Y ví a Lindsay un poco mejor ya estaba sentada y miraba la pared. De repente la puerta se abrió de golpe. Me quedé congelada en el suelo, estaba segura de que mis ojos se habían salido de sus orbitas, en la puerta estaba el mismo chico que habíamos visto en la plaza, tenía una expresión de horror cuando me vió, luego miró a Lindsay ella se puso de pie rápidamente y camino en su dirección

– si nos disculpas – dijo el extraño con una voz asombrosa, yo no pude más que asentir y salieron. ¿En que estaba metida Lindsay? Seguro por eso se había desaparecido todos estos días, pero por lo menos me podría haber avisado. Ahí en el suelo logré darme cuenta de lo fría que estaba Lindsay, seguro era por que había pasado mucho tiempo en el suelo y sin abrigo.
Lindsay entró sola y me quedó mirando, no parecía haber llorado como lo había hecho hace un rato, y sus ojos, sus hermosos ojos verde esmeralda, eran ahora de un color caramelo

– escúchame Cris, se que esto te parecerá raro pero, para el resto del mundo yo estoy muerta – dijo mirándome fijamente a los ojos
– pero ¿Qué dices? Si estas viva, yo te veo, no eres un fantasma Lin! Puedo tocarte! – Dije alterada
– si Cris existo, pero el resto del mundo piensa que yo morí en el accidente con mis padres – sentí el pesar de su voz al decir lo último
– ¿de que me estas hablando? Porqué creerían eso? – la miré extrañada
– es una larga historia pero es mejor así – dijo caminado hacía la ventana
– por lo menos podrías decirme donde haz estado todos estos días y que le hiciste a tus ojos! – le reclamé
– ¿mis ojos? ¿De que hablas? – dijo pasando su manos por sus parpados
– Vamos al resto podrás engañarlos pero a mi no, si te pusiste lentes de contacto puedes decírmelo, te conozco de toda la vida Lindsay – dije un poco resentida
– a claro si, los lentes de contacto lo había olvidado – dijo no muy convencida
– vas a hablar o quieres que te obligue – dije ya estaba harta, me estaba ocultando algo y no quería decírmelo
– de que hablas Cris no tengo nada que decir – dijo aun menos convencida que antes
– Bien , te obligo – continué hablando – donde haz estado todos estos días? –Dije acercándome a ella y mirándola fijamente, a mi no podía engañarme
– pues aquí – desvió la mirada
– ¡mientes! – Dije como si estuviera interrogando a un criminal
– te prometo que te diré Cris, pero ahora no puedo – pude ver que decía la verdad
– no puedes ocultarme nada Lindsay y que te hayas desaparecido por tantos días no ayuda a tu coartada – vamos, si que sonaba divertida, estuve tentada a reírme pero no era el momento.

De repente sonó un móvil, supe que no era el mío porque lo tenía en el bolsillo, Lindsay saco un objeto pequeño de su bolsillo y se lo llevo a la oreja
– ¿hola? – Dijo rápidamente – pero debo hacerlo, es necesario no puedo seguir ocultándolo, además es mi mejor amiga merece saberlo- algo iba mal, pero que muy mal – es lo único que me queda, por favor – rogó por el teléfono – eres el mejor, ¿te lo habían dicho? – Exclamó y guardo el teléfono en su bolsillo
– no me muevo de aquí si no me explicas ahora mismo que es lo que esta pasando Lindsay Michelle Peterson – dije, ahora si estaba enojada, a menos que tuviera otra mejor amiga, estaba hablando de mi con una persona que yo no conocía
– esta bien pero por favor, tienes que escucharme hasta el final, no interrumpas, y abre tu mente – hizo un énfasis en lo último.

sábado, 16 de mayo de 2009

Prefacio

Absolutamente todo seguía igual para el resto del mundo sólo yo había notado el cambio en mi amiga, mi hermana, mi todo, no tenia sentido seguir ocultándolo ella sabía que nunca la dejaría, al contrario nuestra amistad sería aun más fuerte después de este momento. Me apresuré a abrazarla y supe que estábamos listas para afrontar lo que venía

Acabo de darme cuenta de un TREMENDO error. no subí el Prefacio :/ y es el mejor prefacio que he hecho! lo subiré en el transcurso del dia y el capitulo dos igual, y mientras se baja el software de la impresora, para poder escanear los veestidos de Lindsay y Cristine (: y no me golpeen por lo de los papis de Lindsay era muy necesario que pasara, muy necesario (: y eso Love ya (L'

viernes, 15 de mayo de 2009

N / A

desde hoy a esperar porque quería subir el primer capitulo completo, el segundo ya esta listo pero me faltan unos retoques y ya estoy casi terminando el tercero se vienen las locuras (sick) xD y na disfruten :) y recuerden LOS VAMPIROS NO EXISTEN o al menos eso quieren que creamos (h) Take care ;)

Cuando llegamos mamá había decidido hacer tacos para cenar, Lindsay llamó a sus padres para avisarles que se quedaría. Nos sentamos a la mesa, y mi estomago rugía al ver la comida.

-Mamá mi auto pasó a mejor vida-dije simulando secarme las lagrimas
- pero no creo que sea para tanto ya lo mandaremos a arreglar siempre esta igual-dijo despreocupada
-pero esta vez es definitivo, lo presiento-puse cara de sufrimiento
-bueno te irás a vivir a Seattle, talvez fue lo mejor –la miré y ví que lo decía enserio
-vamos mamá aun tengo todo el verano para estar aquí y sabes que vendré siempre que pueda
Es mas, Lin vendrá conmigo-afirme mirando a mi amiga
-por supuesto yo me aseguraré de que no se olvide- comenzamos a reír y comimos la deliciosa cena que había preparado mi madre


Desperté el lunes por la mañana y miré por la ventana había un cielo perfecto, amaba los días así, la noche anterior me había derrumbado sobre la cama ya que habíamos gastado suficiente energía en el parque japonés con los padres de Lindsay, si bien nos habíamos divertido había llegado muerta a mi casa en la noche. Me destapé lentamente sentí frío y volví a taparme, estuve un buen rato en eso, ya que mi padre estaba en el trabajo y mi hermana en el instituto la casa estaba en silencio, supuse que mi madre había ido de compras. Me puse de pie, me dirigí al baño y tome una ducha, luego de vestirme bajé y me senté en el sofá, hoy era la graduación y en la noche el baile. Ahora que estaba más cerca sentí el pánico apoderarse de mí, intenté pensar en otra cosa y funcionó, recordé el sueño que había tenido, estaba caminando por un bosque, hasta que me detuve bajo un árbol, luego de eso apareció el chico que habíamos visto en la plaza el sábado, me miraba como si tuviera algo que decirme pero no dijo nada y detrás de él estaba Lindsay, pero algo en su mirada la hacía diferente a mi mejor amiga. Siempre tenía sueños raros cuando me acostaba cansada y este entraba en esa categoría, me puse de pie y me dirigí a la cocina, comí un poco de cereales y jugué con mi pelo.

Pasé el resto del día buscando distracciones hasta que fuera la hora de ir al instituto, me puse unos pantalones que encontré en mi armario, y una blusa blanca con unas pequeñas flores de colores, tomé la toga y bajé

–Mamá ya me voy, los espero allá-le dediqué una sonrisa y me dirigí a la salida

Entré por la puerta trasera del gimnasio y me uní a la larga fila de estudiantes, el profesor Smith me indicó donde debía ubicarme, ya que estábamos por orden alfabético, me alcé con la punta de mis pies y busqué a Lindsay, la miré y la saludé, me sonrió y agitó su mano en saludo.
La ceremonia transcurrió lentamente y bastante aburrida. cuando comenzaron a llamarnos arriba del escenario me preparé cuando se acercaban a la H. subí cuidadosamente las escaleras

– Felicidades señorita Hale-dijo el director cuando estuve frente a el, entregándome el diploma, lo tomé con una mano y posé para las fotos, con una risa nerviosa miré a mis padres y a mi hermana que sacaban fotos y aplaudían efusivamente. Luego de que nos tomaran una foto al grupo completo bajamos del escenario. Luego de unas palabras del director, dieron por terminada la ceremonia, eran cerca de las seis de la tarde, los padres de Lindsay se acercaron a abrazarme y felicitarme

- por favor no dejes que haga nada peligroso-dijo la madre de Lindsay, ya que se iban de viaje, en ese mismo instante.
- te veo luego-dijo Lindsay mientras se dirigía a la salida con sus padres.

Apenas llegué a mi casa me dirigí a mi habitación, saqué de mi armario el vestido y lo dejé sobre la cama, tomé una ducha rápida y me vestí. Intenté, en vano, hacer algo con mi pelo pero no tenía muchas habilidades como peluquera y también considerando que mi pelo no era muy dócil que digamos. Lindsay golpeó la puerta y entró

- veo que tienes problemas, pero como siempre llegó tu salvación - me dedicó una sonrisa de suficiencia, puse los ojos en blanco y me senté de espaldas a ella para que hiciera su magia. Confiaba totalmente en su habilidad ya que ella se veía hermosa. Movía sus manos ágilmente por mi pelo, desde mi punto de vista, se veía una gran bola de pelo enmarañado

– listo - dijo y me miró esperando mi reacción, me encantaba
– gracias - le sonreí y me puse de pie, tomé el vestido encima de la cama y me lo puse cuidadosamente por encima de la cabeza. Lindsay hizo lo mismo con su vestido y retocó su pelo frente al espejo.

Cuando estuvimos listas, tomamos nuestros abrigos y caminamos hacia el salón donde se daría la fiesta, no quedaba lejos de mi casa por lo que decidimos ahorrarle el viaje a mi padre. Durante todo el camino Lindsay tuvo una expresión preocupada

- no me digas que estas preocupada otra vez por lo de la visión - dije mirándola seriamente
– no es solo que siento que estoy pasando algo por alto, pero no logro saber que es... aún-dijo remarcando la ultima palabra haciéndome saber que no se daría por vencida
– vamos! Por ahora relájate y disfruta de la fiesta – dije mientras cruzábamos la puerta del salón.

Había sido idea de la comisión organizadora del baile que no fuéramos en pareja, a mi me deba igual dado que no me interesaba ningún chico del instituto – ya que los conocía desde pequeños - y tampoco yo le interesaba a alguno, según sabía.
Después de haber bailado – según mi punto de vista – lo suficiente me senté en una silla que se encontraba vacía. Ví el rostro de Lindsay cansado y en apuros, luego de que su acompañante se pusiera demasiado insistente me puse en pie y caminé en su dirección

–si me disculpas, nos debemos ir – dije dirigiéndome a Tom, que se encontraba bastante borracho, tomé del brazo a Lindsay y fuimos por nuestro abrigos
– muchas gracias – dijo mientras se ponía el suyo. Caminamos hasta mi casa, cuando llegamos a la entrada me detuve en la puerta.
- entra y espera mientras le aviso a mi padre para que te acompañe hasta tu casa, o de hecho si prefieres quedarte – le ofrecí
– no te preocupes no queda muy lejos además quiero disfrutar de mi momento a solas - dijo y cerró los ojos he hizo un gesto dramático
– esta bien pero me avisas cuando llegues – le advertí
– claro, claro – dijo y comenzó a caminar en dirección a su casa.

A la mañana siguiente los rayos del sol me despertaron, me había quedado dormida encima de la cama con el pijama puesto, esperando que Lindsay llamara pero como siempre, se le olvidó. No era raro lo olvidadiza que era, con todo el tiempo que llevábamos siendo amigas ya me había acostumbrado. Me levanté y me dirigí al primer piso, había una nota sobre la mesa de la cocina “fuimos al supermercado, volveremos pronto, besos Mamá” mire el reloj detrás de la puerta, habían salido hace un minuto, arrugué el papel y lo boté, busqué algo en el refrigerador, tomé un poco de jugo desde la botella y saque un yogurt. Me fui a sentar frente el televisor, lo encendí y busque mis canales favoritos, después de dar varias vueltas me dí por vencida no había nada bueno que ver, en ese momento escuche el sonido del motor del automóvil de mis padres entrando en el aparcamiento. Como aún estaba en pijama asomé mi cabeza por la ventana y les dediqué una sonrisa.
– ¡Cris! Tengo una idea genial!-dijo Emmy apenas cruzó la puerta – que bueno!, éxito! - dije sarcásticamente y alzando el dedo pulgar, hizo caso omiso de mi actitud y siguió hablando

– se me ocurrió que pasáramos un día de hermanas – me miro con una gran sonrisa
– y…? – Me miro con cara de odio, le sonreí, siempre funcionaba cuando me hacía la desinteresada
– buenos si quieres, yo solo quería pasar un día ¡solo uno! Con mi hermana preferida – puso una cara que me hacía querer golpearla por hacerme caer en su trampa
– esta bien…pero primero, soy tu única hermana, segundo, no me obligarás a hacer nada y tercero, si no estas lista antes que yo me voy sola – dije y subí corriendo por las escaleras, Emmy me sostuvo de la polera y corrió tras de mi.

Cuando llegamos al centro comercial Emmy me llevo a unas tiendas de ropa, si bien no era mi pasatiempo preferido, no era malo, claro que con Lindsay era una pesadilla, se podía decir que mi hermana era más prudente. Sólo compré una polera y Emmy un bolso, me había convencido luego de habernos puesto a discutir frente a todo el mundo. Salimos y ya era la hora de almuerzo, lo supe porque mi estomago rugía
– ¿que tal si vamos por unas hamburguesas? – Pregunté a Emmy
– ¡si! Muero de hambre – dijo tirando de mi polera como un bebé – pero primero tenemos que avisarle a mamá – saqué mi móvil del bolsillo y marqué el numero de casa
– ¿mamá? – dije cuando deje de escuchar el tono
– si, ¿que sucede? – Inquirió mi madre
– nada solo quería avisarte que almorzaremos acá – respondí
– tienen el dinero suficiente? – Preguntó rápidamente mi madre – si, incluso nos alcanza para seguir comprando – Emmy golpeaba el suelo con el pie al ritmo de los latidos del corazón y me señalaba su estomago con la mano
– adiós mamá, porque Emmy se morirá de hambre si no cuelgo – bromee. Guarde el móvil en mi bolsillo y continuamos caminando.

Cris…- inquirió mi hermana mientras comíamos en una mesa justo en el centro del patio de comidas
– ¿si? ¿Qué sucede Emmy? – Pregunté preocupada ya que su rostro era triste
– nada, es solo que…no te vayas! – dijo haciendo un puchero y pude ver como sus ojos se llenaban de lagrimas
– mi pequeña!, sabes que estaré cerca y vendré cada vez que pueda , tu también puedes ir a verme cuando quieras, lo sabes – traté de tranquilizarla y tranquilizarme, me rompía el corazón verla llorar, tampoco quería irme pero ya estaba decidido y no me gustaba cambiar mis decisiones, me levanté y fui a abrazarla. Luego de un rato Se soltó y me dedicó una sonrisa, la besé en la mejilla y nos pusimos de pie para irnos a casa.
El camino fue corto, hablamos de sus amigas que, a mi parecer, eran bastante raras. “sólo son especiales” las defendía Emmy.

Los siguientes tres días pasaron sin nada especial me había dedicado a leer, y a llamar a Lindsay cada vez que podía, llevaba tres días desaparecida y si no aparecía hoy la iría a buscar a su casa. Me desperté y vi la hora. Eran las 7 de la mañana, me dio flojera el solo mirarla, como se me había quitado el sueño me levanté y fui a la habitación de mi hermana, ya había estado un buen rato destapada por lo que estaba helada, bastó menos de un segundo para que a mi retorcida mente se le ocurriera algo. En silencio me metí dentro de su cama y la abracé lo más fuerte que pude, un ligero escalofrío recorrió su cuerpo y murmuró “Edward”.no aguanté y comencé a reír tan fuerte que logré despertarla
– ¡¿que haces metida en mi cama?! – Me gritó
– no lo sé, supongo que lo mismo que tu hacías con mis libros – me miró extrañada – debes dejar de leerlos tu pequeña mente no soporta tanta información que te hace creer que tu hermana es Edward – su rostro se torno rojo yo comencé a reír que incluso caí al suelo, estaba doblada de la risa cuando entró mi madre con sueño todavía
– ¿podrían decirme que hacen levantadas tan temprano? ¿No se supone que son vacaciones? – dijo cruzando los brazos en su pecho
– nada mamá, es solo que Emmy estaba por explicarme porque estaba soñando con Edward Cullen – los ojos de Emmy se posaron en mi, vi la rabia en ellos, pero el rubor en sus mejillas la hacía parecer chistosa
– Cris deja en paz a tu hermana – dijo mi madre y puso los ojos en blanco
– si Cristine! Déjame en paz! – me gritó Emmy y se sentó en su cama. Me puse de pié y me detuve en la puerta asomé la cabeza
– recuerda, nada de Vampiros metrosexuales! – le dije y sus mejillas enrojecieron otra vez, salí corriendo antes de que mi vida corriera peligro.

Cuando Salí del baño, me vestí y baje rápidamente las escaleras, prendí el televisor de la cocina mientras me preparaba el desayuno, eran cerca de las 8 de la mañana y mi mamá y hermana habían decidido seguir durmiendo. Tome un cuenco y busque los cereales y un poco de leche, los revolví y me gire para ver las noticias, hablaban de un accidente automovilístico camino a Seattle, mostraban el auto, estaba hecho un desastre no había forma de reconocerlo, puse aun más atención cuando el auto me pareció conocido, luego dijeron los nombres de las victimas. Me quedé helada, el cuenco se me cayó de las manos haciéndose pedazos en el suelo. Eran los padres de Lindsay.

extracto de larga duración creo que en un rato más subo otro pedacito ^^ando de buenas hoy y que más... aparición estelar de las Mongas (HH) las amo niñas 24/7

Al llegar a mi casa me fije en la contestadora, habían cinco mensajes todos de mi madre preocupada preguntando donde estaba, fui a la cocina por un vaso con agua mientras lo tomaba sonó el teléfono, corrí a contestar

-hola?-dije esperando oír a mi madre del otro lado

-ay! Cristine no sabes lo preocupada que me tenias donde estabas?-sonaba muy preocupada lamenté no haberle avisado

- los padres de Lindsay me invitaron a cenar, como sabían que estaba sola-dije despreocupada-¿Pero que quieres que piense cuando salgo de la ciudad y mi hija desaparece inesperadamente?-dijo un poco irritada-además era para avisarte que volvemos esta misma noche, llegaremos en la mañana-agregó

-pero porque? Si es por mi no es necesario, lo sabes- dije, sabía que mi madre tendía a exagerar las cosas

-no es por eso, es que Emmy se aburre mucho y como mi madre ya esta bien, preferimos volver-me quedé helada, sentí como empezaba a deshacerse el silencio a mi alrededor

-esta bien ya me iré a dormir mamá, saludos a papá y Emmy, te quiero mamá adiós-me despedí

- esta bien Hija te quiero que duermas bien adiós-y cortó el teléfono. Me estiré y subí al segundo piso, entré en mi habitación, busque mi pijama y fui a darme una ducha. El agua caliente me relajó, me sequé el cabello y me acosté, saque mi reproductor de la mesita junto a mi cama y pulsé el botón de Play, busque rápidamente mi canción favorita para dormir, River flows in you de yiruma, apenas comenzó a sonar la música cerré mis ojos si no me dormía el sueño lo harían las lagrimas, siempre había pensado que esa canción era la nana de Bella, era perfecta y imaginar a Edward tocándola era demasiado para mi débil imaginación era cuestión de tiempo para que las lagrimas corrieran por mis blancas mejillas, cuando la canción se reproducía por tercera vez ,me dormí completamente.

Cuando desperté, se oían ruidos de puertas en el primer piso, me senté en la cama y salté del susto cuando la puerta se abrió de golpe, era mi hermana

-Cris! No sabes todo lo que te extrañe-dijo gritando en mi oído

-si lo sé pero no es necesario que me dejes sorda de por vida para que lo recuerde-dije sonriendo

- lo siento-puso la cara que siempre me hacia sentir mal por lo que le había hecho fuera lo fuera, desde golpearla hasta decirle muévete, la abrace

- yo también te extrañe pequeña-le dije cariñosamente y le di un beso, lo que era mucho, yo no era de las personas que expresaban mucho sus sentimientos

-bajemos, estoy segura de que mamá necesita ayuda-dije poniéndome de pie y caminando hacia las escaleras

-hey Cris! Como dormiste hija, ven a darle un abrazo a tu padre-dijo el hombre de unos 40 años con cabello canoso, pero estaba segura que a más de alguien le parecía guapo, que era mi padre, baje las escaleras y lo abracé fuertemente

-Hola papá-dije dándole un beso en la mejilla

-ve saludar a tu madre que aun quedan maletas- dijo soltando mis brazos a su alrededor y yendo hacia la puerta. Caminé hacia la cocina y ahí estaba mi madre que era lo que toda adolescente quisiera cuando tuviera su edad a pesar de sus 40 años se veía demasiado joven y hermosa, pero las marcas de la edad no la pasaban por alto, su sonrisa al verme dejaba a descubierto las arrugas en su frente y ojos

- Hola mamá-me tire encima de ella abrazándola, si bien me encantaba el silencio y estar sola, siempre terminaba extrañando a mi familia

-Cris, como dormiste?-dijo mirándome por encima del hombro

- bien si no consideras, que me hicieron trasnochar-puso los ojos en blanco

- si te fijas bien, son las 11:00 de la mañana bastante tarde para una muchachita como tu- dijo haciendo que la ultima palabra sonara los bastante fuerte para que no se me olvidara, le dediqué una sonrisa y fui a ducharme.

Luego de vestirme bajé a ayudar con el almuerzo.

-¡Mamá!- grité esperando encontrarla en la cocina, cuando llegue no había nadie ahí, miré por la ventana hacia el patio y ahí estaban, mi mamá y Emmy disfrutando del sol, golpeé levemente la ventana para atraer su atención, Emmy me saludó con la mano y entró con mi madre detrás de ella

- no es por presionarte mamá, pero tengo hambre y yo creo que es hora de hacer el almuerzo-dije haciendo un ademán hacia los muebles de cocina

- si lo sé , ve a ponerte zapatos , iremos a comer…-cortó la frase

-comida china!-grité. Era, sin duda, mi favorita, subí corriendo las escaleras, busqué mis zapatillas y baje rápidamente. Emmy y mi papá ya estaban en el auto, me senté en la parte trasera y miré por la ventana mientras el auto estaba en marcha.

El almuerzo pasó rápidamente, hablamos del instituto, la universidad y ví la tristeza en los ojos de mis padre y mi hermana al escucharme decir que esperaba recibir la aceptación de la universidad de Washington, si bien les alegraba que pudiera estar cerca de mi abuela en Seattle, no les agradaba la idea de dejarme ir

–oh vamos no es para tanto pueden ir a visitarme cuando quieran- dije dedicándoles una gran sonrisa-además estaré en casa de la abuela ella podrá cuidarme-agregué

-si pero te extrañaremos Cris promete que nos enviaras cartas, mails, señales de humo lo que sea, estarás sola ,hija estas segura?-dijo mi madre con el sufrimiento brotándole por los poros

-a propósito Crees que a la abuela le molestaría recibir a dos adolescentes?-dije como quien no quiere la cosa

- que? A quien?-inquirió mi padre

-ay! Pues a Lindsay papá-era demasiado obvio, no me imagine que preguntarían

-a pues si es así no creo que le moleste – vi como se le relajaron los hombros

-porque papá? No pensaste que…No!-comencé a reír-en serio creíste que si tuviera un novio lo llevaría a vivir con la abuela?, en ese caso mejor voy a vivir sola con el –bromee, se le pusieron los ojos como platos
-tranquilo papá es solo una broma –todas reímos de su expresión

- pues no me gusto para nada tu broma-puso cara de enojado, y se unió a nuestras risas.


Al llegar a casa llamé a Lindsay

-donde estabas mujer, te he llamado toda la mañana-dijo cuando escucho mi voz

- mis padres llegaron en la mañana y fuimos a almorzar fuera , mamá estaba poco cansada-dije antes de que se me escapara un bostezo

-y yo que tenía tantos planes para hoy-dijo como si se hubieran visto arruinados todos sus planes

- pero puedes venir o yo voy como quieras-dije distraída por un pájaro que se posaba en el alfeizar de la ventana

- esta bien espérame, llegare en menos de cinco minutos, adiós-dijo y los siguiente que escuché fue el sonido de la línea cortada. Fui hacia mi habitación Mamá, viene Lindsay grite desde las escaleras, entré en mi cuarto y me tiré en la cama, cerré los ojos y me relajé por un momento, de la nada sonó la puerta

-Cris?-llamó Lindsay y abrió la puerta-mis padres preguntaron toda la mañana por ti pensaron que te ibas a morir de hambre-me sonrió y se sentó a mi lado-mañana iremos al jardín japonés, quieres venir?-dijo distraída

- me encantaría!, le preguntare a mamá- respondí, Lindsay tenia la mirada perdida y un gesto de preocupación en el rostro
-Lin…Lindsay que te pasa-dije y no respondió
-Lindsay! Respóndeme- dije un poco alterada, cuando salio del trance me miró fijamente, vi como las lágrimas se acumulaban en sus ojos, hundió su rostro en mi pecho y rompió a llorar. La abracé fuerte y hundí mi cabeza en su pelo, cuando se calmó un poco, se secó las lagrimas con la manga de su camiseta

-Tengo miedo Cris-me dijo con angustia en los ojos, no era común que Lindsay tuviera miedo, sabía todo lo que ocurriría, pero bueno esa era razón demás para asustarse

-pero porque? Viste algo, tu sabes que el futuro no esta grabado en piedra puedes cambiarlo-cité a mi vampiro favorito, tratando de subirle el animo

- no lo sé, no estoy segura, he tratado de ver mi futuro desde la mañana y lo único que veo es oscuridad y tengo miedo Cris no se que me va a pasar- me miro y sus ojos que siempre tenían un brillo especial ahora estaban apagados

-tranquila ya veremos que decisiones podemos tomar para cambiar las cosas, Lin sabes que siempre puedes contar conmigo- sabíamos lo de las decisiones gracias a Stephenie Meyer, luego de haber leído los libros, y haber encontrado las grandes similitudes de Lindsay con Alice, quisimos probar la teoría, y nos llevamos un gran susto al darnos cuenta de que era cierto.

Suspiró- eres la mejor Cristine, lo digo enserio-dijo y se abalanzó sobre mi, mientras me abrazaba entro en mi habitación Emmy

-perdonen si interrumpo su momento amistoso pero creo que mamá te necesita- nos levantamos y bajamos al primer piso

-mamá, Emmy dijo que me buscabas- dije tomando una manzana de la frutera

-si necesito que vayas a comprar, ahora-dijo remarcando lo ultimo, para hacer notar la urgencia

-si claro ¿Lin me acompañas?-mire a Lindsay

-Claro-me dedico una sonrisa

-bien necesito que compres leche y harina-la miré extrañada

-¿y para que quieres leche y harina mamá?-inquirí

-pues los panqueques no se hacen con agua-esperó mi reacción

-Vamos, nos urge traer leche y harina. ¡Corre Lin corre!- dije tirando de su brazo y llevándola hacia la salida, si había algo que me encantaba eran los panqueques que hacía mi mamá y Lindsay podía decir lo mismo, tome las llaves de mi auto y salimos por la puerta, hice un ademán a Lindsay para que subiera por el asiento del copiloto, subí y puse la llave en el contacto, la giré y no oí el estruendoso sonido del motor, la giré otra vez. Nada, me bajé del auto y miré el motor, si bien no era una experta sabía que ciertas cosas tenían un lugar. Todo estaba en el lugar designado, pero aún así el motor no arrancaba. Lindsay bajó del auto y me miró con cara divertida

- tu trasto ya no funciona, será mejor que vayamos caminando-le fulminé con la mirada

-no es un trasto y si funciona, sólo se esta tomando un descanso-dije y no pude aguantar la risa, Lindsay rió junto a mi y comenzó a caminar, corrí para alcanzarla.

El supermercado no estaba lejos de mi casa si tomabas alguno atajos, cuando entramos vimos a unas amigas del instituto, eran Stephanie, Angela, Elena, Melanie y kate, era común verlas juntas y sonriendo, estaban eligiendo cosas para comer y Angela alzaba la voz levantando un paquete de galletas y diciendo que compraran esas, Melanie estaba apoyada sobre una estantería y asentía a algo que le preguntaba Elena ambas rieron, Stephanie tenia puestos los audífonos y al parecer cantaba, Kate sostenía varios paquetes de papas fritas, galletas y cosas por el estilo, cuando alzó la cabeza me saludo con la mano que tenía libre y dio unos saltitos, hice un movimiento con mi mano y Lindsay sonrió, kate comenzó a caminar hacia nosotras, cuando el resto se dio cuenta hacia donde se dirigía la siguieron, cuando estaban lo bastante cerca un lluvia de “hola” comenzó a caer
–como están chicas? – dijo kate con una sonrisa
-bien- respondió Lindsay
–hacemos unos encargos de mi mamá- agregué
- nosotras veremos una película-dijo Elena
- quieren venir?-dijo Angela
- si vengan, será divertido- agregó Melanie
- estoy segura de que les encantará la película- dijo Stephanie
- que dicen?-dijo Kate dirigiéndose a Lindsay y a mi.
Nos miramos y supimos exactamente lo que la otra pensaba- nos encantaría pero debemos volver a mi casa, lo siento - dije yo y realmente lo sentía, no recordaba alguna vez en que no me hubiera divertido con ellas, todas pusieron cara de pesar
- talvez en otra ocasión, ya se acercan las vacaciones y antes de que todas vayamos a la universidad- dijo Lindsay
-a propósito de universidad irán al baile?-dijo Kate y Angela roló los ojos, sabía que odiaba todo lo que tuviera que ver con esforzarse y ponerse un vestido elegante, zapatos de tacón y Bailar entraban en esa categoría, simulé una sonrisa, no se me daba mucho lo de bailar y Lindsay lo sabía
-si iremos, espero verlas ahí, especialmente a Angela- todas reímos, nos despedimos y cada una siguió con su camino. Fuimos por leche y harina, la fila para pagar no era larga así que salimos rápidamente.

Cuando llegamos a casa, mi hermana estaba viendo las noticias, dejamos las bolsas en la cocina y nos sentamos con ella. Habían estado ocurriendo extrañas desapariciones en la ciudad, y no había ninguna explicación lógica para lo que estaba sucediendo. Después de que un policía advirtiera que no debían andar de noche y a solas, cambiaron radicalmente de tema y comenzaron a hablar sobre un concierto que se aproximaba

-vamos a dar un paseo Cris?-inquirió Lindsay inesperadamente

-Claro, claro-dije poniéndome de pie y tomando mi chaqueta, me siguió y fuimos a la plaza que se ubicaba frente a mi casa, dimos vueltas alrededor en silencio

-mis padres viajarán el lunes en la tarde, tendré todo el resto de la semana para mi sola-me sonrió

-puedes venir a quedarte en mi casa- le ofrecí

-prefiero quedarme en casa, me dejaran mucho dinero y un centro comercial lleno de tiendas para gastarlo-dijo con una sonrisa malévola en su rostro.

nos sentamos en un banquito, estaba helando metí mis manos en el bolsillo y mire fijamente a un pájaro que se posaba en una rama de un árbol

- oh Dios mío!-exclamó Lindsay llamando mi atención, mire su rostro y luego hacia la dirección a la que miraba y ahí estaba un chico de no mas de 17 años, caminaba con elegancia, a simple vista parecía un modelo por la forma en que se movía y su contextura, no logré ver donde se dirigía porque cuando logré salir del encanto ya no estaba.

-que fue eso?!-dije mirando a Lindsay algo embobada

-si no me equivoco era mi hombre perfecto apareciendo frente a mis ojos-dijo y supe que había quedado tan deslumbrada como yo, la mire fijamente y enarqué una ceja

- que?! Tu me preguntaste!-dijo y comenzamos a reír

-supongo que debemos volver antes de que empecemos a imaginar que viene hacia nosotras-dije y tiré de su brazo.

jueves, 14 de mayo de 2009

Sorry por lo mal editado que está, pero trato de hacerlo lo mejor posible :)

Llegamos a la heladería y nos sentamos a comer nuestros helados

–universidad de Washington, suena bien no?-inquirió

-por supuesto pero porque te vas?-hice un puchero

-me voy? Oh no nena, nos vamos- dijo como si fuera demasiado obvio

-enserio? Lindsay me estas hablando enserio? nos Vamos juntas?-sonaba trastornada-bueno solo si no decides otra cosa, además te vi yendo ahí y tu iras donde yo te lleve-dijo un poco pagada de si misma

-esta bien confío en ti además cualquier lugar me gustaría teniendo alguien que me avise sobre exámenes sorpresa-reímos, nos pusimos de pie y nos fuimos a casa. Me detuve frente a casa de Lindsay

- quédate un momento, no puedo imaginar lo aburrido que es estar sola-me dijo haciendo un ademán hacia la puerta

-esta bien-me baje del auto y entramos en su casa, el padre de Lindsay nos abrió la puerta antes de que pudiéramos llamar

-Hola Cristine! ¿Como estas? Supe que tus padres viajaron, ¿porque no te quedas a cenar?-intenté sobreponerme al bombardeo de preguntas

-si fueron a Seattle a visitar a mi abuela que estaba enferma y me encantaría quedarme a cenar no tengo muchas habilidades culinarias-reímos ante la evidente verdad ya que preferiría morir de hambre antes que comer comida hecha por mi

– Hola Cristine, querida como estas?-me saludo la mamá de Lindsay cuando entramos

-Bien gracias-dije un poco distraída ya que sentía una molestia en el pecho, no me pasaba seguido pero cuando ocurría era insoportable

- subamos, tengo que mostrarte algo- dijo Lindsay tirando de mi brazo. Cuando llegamos a su habitación entré y me senté en la cama, no me molesté en pedir permiso ya que había dormido tantas veces en esa cama que ya había perdido la cuenta y había estado en esa habitación aun más veces

-cierra los ojos- dijo buscando algo en su armario, me tape los ojos con una mano y esperé-ya puedes abrirlos-sonaba tan emocionada que por un momento quise no sacar mi mano, separé los dedos sin abrir los ojos y lentamente los abrí bajando la mano

- no se si hermoso sea la palabra adecuada, es más que bello Lindsay de donde lo sacaste?-dije admirando el hermoso vestido que sostenía delicadamente con ambas manos

- se que sonara increíble pero lo diseñé yo, en un momento de inspiración-dijo mientras sus ojos brillaban al ver el vestido

- te creo , es bastante tu, oh! Lindsay es hermoso! Deberías ser diseñadora definitivamente-le sonreí, y contemplé una vez más el hermoso vestido blanco que tenia en sus manos, tenia mostacillas formando un hermoso diseño en uno de los costados y una pequeña cinta rodeando la parte de abajo del busto, y todo obviamente en morado ya que ambas lo amábamos <¡la cena esta lista!> escuchamos un grito desde el primer piso, Lindsay se apresuró a guardar cuidadosamente el vestido y bajamos.
El olor era exquisito, la madre de Lindsay había preparado Lasaña- podrían poner los platos por favor- nos pidió haciendo una seña con la cabeza enseñándonos donde se encontraban los platos, los pusimos rápidamente y nos sentamos. Comimos y los padres de Lindsay preguntaban sobre los resultados de los exámenes a que universidad planeábamos ir y cosas así, ayudamos a lavar los platos, me fije en la hora, mi madre debía estar desesperada llamando

- creo que debería irme, ya es tarde- dije poniéndome de pie y tomando mi bolso

-puedes venir cuando quieras querida , si quieres ven a pasar el día con nosotros mañana ya que tus padres no están , te podemos alimentar-dijo la madre de Lindsay y esbozó una sonrisa

-gracias-dije dirigiéndome a la puerta

- nos vemos mañana-dijo Lindsay y sabía que no podía negarme ya que la que veía el futuro era ella.

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